-
Mood:
Content -
Listening to: -Audioslave-
-
Reading: Estela y la sangre.,todavia.
-
Eating: Enchiladas verdes.
-
Drinking: Sidral Aga
Hola
Te escribe una persona que no conoces.
Son las 2:37 de la mañana, hoy no puedo dormir (la verdad es que esto ya es cosa de todos los días), pero por fin he decidido hacer algo que ha estado en mi mente ya desde hace un tiempo; escribirte una carta.
Esta necesidad surgió hace varios meses atrás cuando tuve un sueño acerca de ti y que no me lo he podido sacar de la cabeza, no he querido hacerlo. Ayer fue un buen (mal) día, porque te volví a ver después de tanto tiempo, y aunque no físicamente, fue suficiente para hacerme recordar algo que no he olvidado, y aquí estoy, desvelándome, sentado en un sofá viejo en la azotea de mi casa, esperando un soplo de inspiración.
Y al empezar a escribir, no sé qué hacer: ¿Decirte lo que tengo que decir en sólo dos palabras que engloban esto que siento o trato de explicártelas?
Bueno, si escojo la primera opción no creo que las entiendas, supongo que las has oído un millón de veces, a veces ciertas y otras simplemente se las lleva el viento; solamente valdrían algo para ti si salieran de parte de alguna de aquellas personas que han pasado por tu vida
y yo no soy una de ellas.
Y aunque me muero por decírtelas y contarte esta historia que no es real, estos sueños que no me dejan vivir en paz, recordándome lo que no fue y lo que nunca será, prefiero empezar de otra forma. Si te las digo ahora no tendrían ningún sentido para ti, y no soy lo suficientemente ingenuo para creer lo contrario, te entendería porque hasta para mí esto no tiene lógica alguna.
Pensarás que estoy loco y quizás estás en lo cierto, pero esta locura solo es dañina para mi
Pensarás que estoy desesperado y lo estoy, pero esta desesperación me hizo actuar
Pensarás que te miento, pero no, porque prefiero perderte con la verdad que tenerte con mentiras
Déjame contarte
Recuerdo la primera vez que te vi, hace ya tres años y aún lo recuerdo claramente.
Era un día normal como cualquiera, era Lunes, día de inicio de clases, si, en la escuela.
Pero ese Lunes no sería cualquier día, porque ese fue el día en que supe de tu existencia.
Yo formaba parte de de un grupo de amigos reunidos en un punto del patio, indiferentes a las indicaciones de maestros y prefectos de que ya era hora de entrar a los salones.Pero nada me importaba en ese momento más que oír nuestras experiencias en las vacaciones que ese día terminaban, y las tonterías y majaderías de las que reíamos sin control. Clásico, ya sabes.
Pero hubo algo que me saco de eso por un instante cuando ni las amenazas de reporte de los profesores pudieron hacerlo.
Tú.
Sólo pasabas, te dirigías al salón de primero, el mismo donde yo había cursado el año pasado.
Sólo pasabas, y mi completa atención se volvió hacia ti, te detuviste justo delante de mí y me miraste directo a los ojos por un segundo, quedando ambos en un trance, para que luego al darte cuenta apartaste la vista inmediatamente y sonreíste tímidamente.
Fue todo, todo lo que hizo falta para que naciera algo dentro de mí.
Y tú seguiste tu camino, pero yo no pude seguir el mío. Un momento cualquiera para ti, pero para mí ese momento quedó grabado en mi mente.
¿Ahora puedes adivinar las dos palabras que te quiero decir?
Te pregunto, ¿Crees en el amor a primera vista?
Yo creo que todo es relativo, para algunas personas no es verdadero, pero para otras sí lo es, incluso si solo es unilateral
Después hubo un tiempo que te veía todos los días, eras perfecta, no podía mirar a nadie más y nunca lo hice, y yo te seguía viendo, y había momentos en los que sentía que me devolvías la mirada, acompañada con esa sonrisa tuya, y aunque fuera sólo una fracción de segundo, era suficiente para alegrarme por el resto del día. No necesitaba nada más en ese momento, pero después me preguntaba ¿como serías?, ¿qué pensabas?, ¿qué era lo que te gustaba?, ¿qué no?.
Y te seguía viendo.
Un día de estos le hablaré
Siempre me decía a mi mismo que podría conocerte en cualquier momento que me decidiera a hacerlo y preguntarte todas esas cosas que quería saber de ti, como lo había hecho veces anteriores con varias personas más
pero no era cierto, solo me estaba engañando para tratar de ocultar mi debilidad. De verdad, si a alguien de los que me conocen le contara esto, creería que estoy mintiendo, que ese no soy yo, yo, que era conocido por todo menos por tímido.
Pero había algo en ti que era diferente y que me impedía hacerlo.
Y pasó el tiempo
Y te seguía viendo.
Seguro llegará ese día
Pero solo llegaron a mis oídos rumores acerca de ti y un amigo
¡Qué tonto fui!, debí de haberlo sabido, que no era el único que había visto algo en ti, y aparte ¿Qué oportunidad tendría yo?
Resignación
Y aún cuando pude haber hecho algo, elegí el camino fácil como siempre lo he hecho, tratando de usarla para justificar mi incapacidad para intentarlo.
Y pasó el tiempo
y ahora con menos frecuencia, pero te seguía viendo.
Ese día tarda en llegar
Recuerdo la última vez que te vi, una ocasión en la que estuve a nada de conseguirlo; estaba yo viendo algunos papeles de importancia pegados en la recepción de dicha escuela , y tú estabas detrás , platicando con tu bola de amigas. (Maldigo mi indiferencia fingida de cuando estabas cerca). Seguí con mis asuntos hasta que noté una presencia a mi lado, tus amigas habían desaparecido, y en ese instante solo estábamos tú y yo.
¡Debe de ser ahora!
Aunque seguía viendo las hojas no les ponía atención; mi corazón empezó a acelerar su ritmo, mientras que mi mente trataba de pensar en cualquier excusa para iniciar aquello, para iniciar una charla, hacerte reír, lo que fuera y
Exacto.
No paso nada.
Mi boca no pudo articular palabra alguna.
Habrían pasado unos diez minutos o más, fue el tiempo en que estuvimos los dos ahí, sin decir ni una sola palabra, pero para mí fue eterno, e incluso e esa eternidad no supe que hacer
Al final te miré y tu a mí, me sonreíste y entonces te fuiste
y yo no me pude mover.
Te vi alejarte lentamente del lugar. Quería gritar tu nombre, pero no lo hice.
Me odié a mí mismo por no intentarlo. Por alguna razón tuve el presentimiento de que esa era la última oportunidad que tendría
mi vida tomaría un cambio drástico ese fin de año.
No me equivoque, jamás te volví a ver.
Así es, fui un maldito cobarde.
Ese día jamás llegó
Y de repente, me di cuenta de algo
Descubrí que a lo que verdad tenía miedo era a conseguirlo, no sabría qué hacer si lograra tener aquello que deseo, no me siento capaz de conservarlo
tengo miedo al éxito más que al fracaso.
Patético, ¿verdad?
Creo que todos alguna vez hemos tenido deseo de tener una segunda oportunidad, poder regresar el tiempo y tratar de hacer la cosas mejor de lo que hicimos cuando debimos hacerlas. Hay a quienes se les será concedida, pero la mayoría simplemente seguirá lamentándose por el resto de su vida. Personalmente me arrepiento de muchas cosas y por eso sé que si no hago esto añadiré un punto más a la larga lista.
Paso las noches imaginando que habría pasado si ese día , o cualquier otro, pudiera haber pronunciado esa simple palabra con la que empieza esta carta, para luego invitarte a platicar, arrebatarte una sonrisa, un abrazo, un beso
que sé que nunca serán míos ahora.
¡Como me arrepiento!
Has de pensar que es absurdo que te escriba esta carta, y tienes toda la razón, es algo que tú no puedes corresponder por el simple hecho de que para ti, no soy nadie.
¿Cómo tratar de comprender esto que literalmente ha surgido de la nada?
No te conozco, no sé cómo eres, no sé cuáles son las cosas que te gustan, tampoco sé como son las personas que te rodean, y aún así volteo al cielo y me pregunto ¿donde estarás en este momento?, ¿qué estarás haciendo?, ¿estarás feliz?, ¿ estarás triste?,
¿Tendrás a alguien especial en tu vida?
Si es así, debería de sentirse muy afortunado, y aunque le envidiaría, lo felicitaría de verdad por haber logrado algo que yo no me atreví a comenzar.
Estoy cansado, cansado de soñar
porque lo que duele no es soñar sino despertar y ver que sólo fue eso, un sueño.
Bien dicen que los sueños alimentan y dan esperanza a el alma de las personas, pero muchas veces esos sueños no se realizan. Ilusiones vanas que pensé llegarían a desvanecerse a medida que pasara el tiempo. Pero no fue así y lo que ha pasado no me sirvió para olvidarte, sino para hacer crecer en mi el dolor y el arrepentimiento.
Pero ya no más.
Hoy he decidido escribirte lo que siento, aún sabiendo que seguramente será la primera y última vez que lo haga.
Quisiera conocerte, decírtelas en persona
Pero ahora ya es muy tarde. Ya es imposible.
Ahora entiendo que nuestros caminos no se cruzaron, solo que yo quise pasar cerca del tuyo y ni eso logré
He reunido ese valor que me falto, para hacer eso que no pude hacer antes;dirigirte unas palabras:
Estas palabras son para ti,del corazón de un desconocido,
que alguna vez pasó junto a tu senda,pero que fue tan chico que nunca se hizo notar.
Te las expresa sin esperar nada, le basta con saber que aunque sea en el poco tiempo en que leas esta carta, alguna vez para ti él existió
Te amo
Siempre estarás en sus pensamientos y recuerdos como algo hermoso que nunca pasó.
Que pudo haber empezado si hubiera tenido el valor de pronunciar un simple hola
Pero en vez de eso sólo logró escribir un simple adiós.
Si,algo largo, = ya me di cuenta que a las personitas de aquí no les gusta leer... >_> xDDD
Y si, yo la escribi.
Add Media
Style